
mas qué podemos hacer que ya no hagamos…
Terminaremos los dos por no mirarnos,
dándonos las buenas tardes por respeto.
¿Apostamos?
Mejor no hacer, amor.
Como hasta ahora.
Y cuando, entre copa y copa
se nos desborden las ganas
tirar de escoba;
Barrerlas y ocultarlas,
condenarlas al olvido,
esconderlas con tino debajo de la alfombra
con las otras,
para que hagan compañía a las ganas viejas
y así no se sientan solas.
No me preguntes qué sentido tiene
(así barría, así, así…)
tirar de escoba
cuando el polvo se arremolina a su antojo
entre nosotros.