Métrica libre (o asalvajada, según se mire).

Y amor. Y dolor también.
Y soledad.
Y la luna, cada noche, plantada en mi cabeza.



martes, 9 de noviembre de 2010

443 puntos de sutura

“Especialistas en piel:
se hacen zurcidos,
todo tipo de arreglos, composturas…
Se cosen botonaduras, bajos sueltos.
Se retocan todo tipo de tejidos,
quedan nuevos.


Ojales, bolsillos, cremalleras,
tiros, parches, zurcidos imposibles.
Arreglos de la piel, de todas clases.”

Buenos días tenga usted,
verá, sí, mire,
443 puntos de sutura mal cosida.
Aquí me tiene, no pregunte.

Tengo clavado su tacto invisible
y se me abren las costuras, que no cierran.
Haga algo rápido, ya,
que me recosa, recomponga, reconstruya.

Sin anestesia; quiero que me duela.
Prefiero recordar,
mirar atrás dentro de un tiempo y entender
que dejé atrás el mal que nunca merecí.

9 comentarios:

J. dijo...

Cuánto hay que reconstruir, cuánto necesitamos que nos cosan y recompongan, continuamente.

Pero no lo entiendo, ¿dónde está el amor de tu último mensaje?, ¿otra vez andamos con costuras abiertas, desabotonados, con necesidad de puntos de sutura?

...

Sonia Bartolomé dijo...

Lo cierto es que estoy tirando de Jirones antiguos e inéditos. Tengo que seguir dándoos qué comer... ;)
Por cierto, qué le empuja a leer sobre amor y desamor a alguien que se esconde detrás de una sola letra? Que conste que me encanta que me leas y te lo agradezco, pero quizá tu respuesta me inspire a escribir algo nuevo. ¿Recoges el guante, J.?

J. dijo...

Lo recojo -el guante, el testigo, lo que haga falta-, pero como respuesta a secas, sin intención de inspirar.

Sólo somos amor y desamor, no hay más que eso, y resulta que he estado haciendo un doctorado intensivo en estos meses, de esos que duelen y marcan. Todos, quien más y quien menos, tenemos nuestra experiencia en esto. Cómo no.

No me escondo tras una letra, ni siquiera me escondo, es mucho más sencillo y menos literario (o literaturizado), simplemente no tengo perfil en esto del blog, o si lo tuve fue ya hace años, y firmo con una letra, una inicial, por rapidez y comodidad. Ya ves qué trivial.

En cuanto a qué me trajo aquí -y no es que lo hayas preguntado, lo traigo yo a colación-, tampoco es nada misterioso. Una persona en común, que para mí es apenas un conocido, me habló de no recuerdo bien qué, quizá tu libro o algo por el estilo. Miré en internet, entré en el blog, vi el vídeo de Love of Lesbian, que me pareció una circunstancia feliz, leí algunos textos y poco más.
Al tiempo, volví a entrar y noté la inactividad; sin saber por qué, me vi impelido a dejar un mensaje, pero fue un acto casi inconsciente, poco meditado.
Como ves, nada del otro mundo, así de sencillo.

Los detalles de todo esto, sin embargo, quedan ocultos, no expuestos a estar a la vista en una página.

...

Sonia Bartolomé dijo...

Pues vivan las circunstancias felices y bienvenido. Lógico que dejes algo oculto, por muy transparentes que seamos, siempre se dejan cosas sólo para uno mismo.
Ánimo con tu "tesis", que si algo sé de ellas es que llevan su tiempo.

J. dijo...

Gracias, y, en efecto, llevan su tiempo, desde luego... uf...

No oculto cosas tanto por privacidad o intimidad, sino porque no me gusta que los detalles personales estén a la vista.
Ahora que lo pienso... en realidad es lo mismo.
Más adelante, y por otros medios que no sean los comentarios, te contaré quién es ese conocido común que me condujo de casualidad, por azar y sin pretenderlo, hasta aquí.

Un saludo.

...

Sonia Bartolomé dijo...

En esta misma página tienes mi mail, así que cuando quieras, puntos suspensivos. ;)

http://dejirones.blogspot.com/2009/12/puntos-supensivos.html

J. dijo...

Lo sé, ya lo había visto, gracias, pero obviamente no iba a escribir sin permiso, soy demasiado educado para tal atrevimiento...
Además, tampoco tenía nada que decir hasta ahora.

Ya te explicaré.

...

Anónimo dijo...

GAME OVER


Desnudar.
Bajando pantys color fuxia a la altura de los tobillos. Todo el recorrido de piel de melocotón convertida en capsula de almacenamiento con diez puntos de sutura, como una maleta de badana llena de no sé qué.
Vibraciones de frenesí se sitúan en las rodillas, flaquean, pero vuelven en sí, a su estado natural. Siguen en auge, parece que flaquean, duelen…
Opresión, las gomas se rompen, los pantys no quieren bajar.
Ahogo, falta de oxigeno, un punto se escapa. Fluye la sangre, no importa.

Vuelve. Aumento de adrenalina. Necesario, los pantys también se cosen, es indiferente los rotos que tengan, los puntos que haya que coger. Euforia frenética sin necesidad de agujas, que se aumenta de manera acelerada.
Otra vez donando mi sangre, satisfacción con expectativa sin precio alguno.
700 pesetas de pantys.

¿Tiras de las gomas?
Dos puntos sueltos, vuelve a fluir el líquido rojo que llega a mis entrañas. Los pantys no quieren bajar, no hay necesidad de seguir tirando. El color fuxia se vuelve del color de la grana.
Pero también existen en ese color.

Late el motor, arrebato de pasión. Ímpetu de solución. Lluvia de pétalos con fragancia por todo el recorrido.

Ya van tres, las agujas no se encuentran en cualquier sitio, los bordados son lentos.
Cien jirones en mis pantys.

Sólo te quedan siete puntos.
Se acerca el “Game Over”.

Sonia Bartolomé dijo...

Pensé que ya había llegado al "Game over", pero resulta que me quedan siete puntos... Interesante...
Gracias anónimo!